- Daniela Diaz
- 28 abr
- 7 Min. de lectura
Viaje al interior y cambio de frecuencia
Una vez que sos consciente no te queda otra que dar el paso hacia el cambio🦋
Hola lectora creadora, hoy quiero contarte un poquito de mis últimos procesos y lo que vengo aprendiendo de esto, pero primero, voy a ponerte en contexto:
Como alguna que otra vez mencioné, siempre fui bastante tímida, avergonzada, callada, en realidad, si lo veo ahora, puedo decir que era bastante sumisa, condescendiente y me da cosita escribirlo, pero te voy a explicar por qué es esencial que sepas esto de mi. La verdad es que siempre fui muy “la nena buena de familia” soy de base una mujer tradicional (aunque hoy no tanto), y creo que como toda mujer tradicional, arrastra dinámicas vinculares de otros tiempos, donde no existía mucho el autoconocimiento, la salud mental, ir al psicólogo o aprender a madurar emocionalmente, por ende mis padres, al casarse muy jóvenes, tuvieron que aprender a los ponchazos cómo convivir, aka dinámica tóxica familiar, bien de los 90s 🫠¿Alguien más de los 90's por acá? diganmennn que no soy la señora más mayor!🤣
Sumado a eso, mi autoestima nunca fue muy fuerte que digamos, era la más gordita de mi familia, también a la que se le hacía más difícil estudiar, ir al colegio, odiaba matemáticas, tuve una señorita infumable en 3er grado que me hizo llorar adelante de todos, a diferencia de mi hermano, más chico, era impecable..., prolijo, le gustaba aprender sobre historia, se limpiaba su cuarto solito, aprendía rápido y era flaquito, jaja me río mientras escribo esto jajaj 🤣
A lo que voy es que, muchas veces de chica y hasta hace no mucho tiempo, me sentí impropia, desvalorizada, no vista, no reconocida y eso, sumado a muchas experiencias en vínculos que no me nutrieron y que, por el contrario, me hirieron emocionalmente, fueron las que de alguna forma se volvieron una estructura de vida en mi, como una frecuencia de miedo, miedo a la vida, miedo a exponerme, a decir lo que pensaba, a experimentar conmigo misma, a salir a la vida y mostrarme tal cual era. Pasé mucho tiempo escondida, tenía miedo de las personas, de cómo pudieran reaccionar si yo hacía tal o cual cosa..., desconfiaba de ellas, pero a la vez, quería y tenía la necesidad de querer ser parte, entonces me condicionaba y me acoplaba a una verdad/ realidad que no era la mía, que no me representaba a mi o a mi esencia.
Así que en esta entrega vamos a explorar esas heridas invisibles pero potentes: la del rechazo y la de la desvalorización. Dos heridas que se forman muchas veces en dinámicas familiares, donde tuvimos que encajar, cumplir expectativas, callar nuestra voz, o simplemente no sentirnos validadas. Te cuento todo esto porque sé que muchas veces el deseo de crear o emprender no nace en tierra fértil. A veces brota en medio del ruido, la comparación, el mandato familiar o la sensación de no ser suficiente y eso bloquea nuestro flujo creativo.
Hoy te invito a mirar eso, no desde el juicio, sino desde el amor. Para que puedas seguir creando, vinculándote y expresándote desde un lugar más auténtico, más tuyo, ya que cada proyecto, servicio o cliente también es una forma de relación y dinámica en la que muchas veces repetimos patrones en donde estas dos heridas son las que inician los bloqueos.
Espero te sirva y te acompañe en tu camino! nos vemos en la Comu!🚀📝
No se puede cambiar de frecuencia sin salir de la estabilidad✨
Cuando convivimos y vivimos en una dinámica tóxica por mucho tiempo o en nuestros primeros años de vida, la sentimos como parte de nosotros, es como una nebulosa de peso emocional, traumas, dolores, etc, que lleva la familia, como peso, como karma, pero que al nunca liberarse, se la vive como cotidianidad, se la normaliza, entonces todos pensamos que los demás viven igual, con la misma dinámica, con las mismas lealtades, responsabilidades o culpas y esto no es así. Y creo que es por eso que también nos da miedo expandirnos a otros niveles de vida, a otras formas, porque en definitiva nos sentimos culpables por tener que dejar a lo “estable” o familiar atrás, nos da culpa dejar de sostener esa nebulosa, porque nos significó pertenencia por muchos años y porque de alguna forma nos podemos sentir responsables del camino evolutivo de nuestros padres o convivientes ( o ellos nos pueden hacer sentir así también)
También hay un duelo, un duelo personal, en donde dejamos de llevarnos por esa nebulosa o ese “deber ser” y empezamos a discernir por nuestro camino, donde fortalecemos nuestro carácter, pero... aparecen otras dudas... : “Si ya no cumplo con ese rol, si mi personalidad puede cambiar o está cambiando, entonces ¿Quién soy ahora?¿Quién soy por fuera de esa nebulosa? Ahí comienza el camino real mis cuchis cuchis!🚀🧑🏻🚀
Es como una incoherencia el miedo que nos da cambiar nuestra vida por miedo a la “desestabilidad” y cómo nos condicionamos a nuestro entorno tóxico camuflándonos con ellos. Como dice el dicho “mejor malo conocido que bueno por conocer” que refrán de mierda...💩 (la cultura es parte de este trauma y viceversa)
Todo esto, sin que nos diéramos cuenta, también fue condicionando nuestra forma de crear, de exponer ideas, de confiar en dones y hasta dejamos de hacer cosas que nos gustan! Yo dejé de dibujar y bailar por mucho tiempo por esto mismo, ¿Te pasó eso de dejar por mucho tiempo el hacer lo que te gustaba por pensar que no servía o no era útil?
Pero bueno, vamos a lo que venimos, definamos algunas cosas y pongámonos en acción: Heridas invisibles, bloqueos reales 👉🏻rechazo y desvalorización en tu camino creativo.
Cuando somos niños, dependemos profundamente del afecto, el cuidado y de la mirada de quienes nos rodean para construir nuestra idea de “valgo” o “no valgo” y, a veces, no hace falta que haya pasado algo extremo. Bastan momentos sutiles, repeticiones pequeñas que dejan huella.
La herida de rechazo nace cuando sentimos que “así como somos” no está bien. Quizás fuiste esa nena sensible, soñadora, que preguntaba mucho, que quería entender todo, y alguien te dijo “cállate”, “eso no importa”, “no seas tan intensa”. Quizás tu forma de ver el mundo fue ignorada o ridiculizada. Y ahí, en ese momento, algo empezó a cerrarse. La creatividad se escondió un poco. Tu forma de vincularte también, se empezó a condicionar, pero no porque si, por supervivencia, entonces comenzas a cumplir con roles o actividades que si son bien reconocidas. Con el tiempo, ese rechazo ajeno, se vuelve nuestro propio rechazo hacia nosotras mismas, se transforma en dudas y autosabotaje: “¿Y si no les gusta?”, “¿Para qué mostrar esto?”, “Mejor no digo nada”
La herida de desvalorización aparece cuando lo que hacíamos no fue celebrado, o incluso fue minimizado, quizás también comparado. Tal vez hacías algo con mucha dedicación y te dijeron “¿eso hiciste nomás?” o simplemente no hubo respuesta. Entonces empezaste a esforzarte más, buscando esa validación. O dejaste de mostrar tus cosas para no exponerte a ese vacío o a ese sentimiento de soledad al no ser recibida por otros. Muchas veces llega un punto en que con total de que nadie nos vea, para no molestar seguimos con esta dinámica, nos volvemos casi invisibles, no usamos nuestros dones, los vemos inservibles y hasta incluso los podemos despreciar, porque muchas veces pensamos que es por estos que no estamos pudiendo encajar, cuando en realidad es todo lo contrario.
Estas heridas viajan con nosotras a la adultez y se cuelan en nuestra forma de ser, en nuestra forma de vincularnos y hasta en nuestros proyectos. En la manera en la que compartimos nuestras ideas, en cómo nos vinculamos o evitamos pedir ayuda, por miedo a la crítica, a sentirnos vulnerables, o hasta traicionados.Todo esto nos puede hacer sobretrabajar para “merecer” amor, o escondernos detrás de una exigencia infinita que nunca nos deja sentirnos listas o satisfechas con lo logrado. También surge mucho el control y la idea de perfección o éxito, donde tratamos de ponernos máscaras de lo que creemos es perfecto para encajar y así si buscar ser amados o reconocidos por otros, pero lo exigimos, porque desde el vamos, estamos dejando de ser nuestra esencia para recibir la aprobación de quienes creemos es importante y valioso recibir.
Ahora pongamos esto en relación a nosotros con nuestro proyecto, con nuestros productos, servicios, o cualquier cosa que queramos ofrecer:
Ejemplos de Herida de desvalorización y Herida de rechazo👇🏻✨📝
🌀 Sobretrabajo con clientes: Te piden un logo y terminás entregando tres versiones, mockups, una presentación con la explicación, y te sentís culpable si les cobrás extra. No podés evitar demostrar una y otra vez que “valés lo que cobrás”.
💬 Raíz emocional: sentís que tenés que ganarte el amor o la aprobación a través del sobre esfuerzo y la entrega desmedida. Como si tu valor tuviera que demostrarse todo el tiempo.
🌀 Bajarte el precio sola: Cuando alguien te dice “uy, está medio caro”, tu primer impulso es negociar para que no se vaya. Bajás el valor, agregás cosas, le decís “bueno, lo vemos…”.
💬 Raíz emocional: miedo a que te abandonen o rechacen si ponés límites. Sentís que el otro no va a querer trabajar con vos si decís con firmeza lo que necesitás.
🌀 No mostrar lo que hacés por miedo a “no estar lista”: Tenés un servicio hermoso, una web a medio hacer, un montón de ideas… pero no publicás nada porque creés que todavía no es lo suficientemente bueno.
💬 Raíz emocional: buscás una perfección inalcanzable para protegerte de ser juzgada o cuestionada.
Cabe aclarar chicas que, si, yo pasé por cada uno de estos ejemplos y cada tanto vuelvo a pasar. Nadie es perfecto y ser conscientes de todo esto puede ser un poco complicado, hasta que te cae la ficha y te podes cachar y podes volver a vos con amor. Lo que a mi me salva y me salvo siempre, aparte del arte, es volver a mi, si no somos nuestras mejores amigas con nosotras mismas no hay info que alcance o sirva.
❤️🩹Las heridas no se cierran negándolas. Se sanan viéndolas, con ternura, autocompasión y autocuidado.❤️🩹
Plus de preguntas:
→ ¿Qué partes de tu historia sentís que aún condicionan tus decisiones creativas?
→ ¿Te pasa que te da miedo mostrar algo que hiciste, aunque te encante?
"Nunca te traiciones por tener miedo a herir a los demás, lo que ellos perciban de ti, no tiene nada que ver contigo"
Antes de irme, quiero agradecerte💛 por ser parte de la comunidad, por estar compartiendo tu tiempo conmigo, gracias por las devoluciones de la primer entrega, me sirven de combustible para seguir, además de que me encanta ir conociéndolas cada día un poquito más!💌👩🏻🚀
👉🏻🚀“Me encantaría saber: ¿Te paso alguna vez algo de lo que conté en esta entrega? ¿Qué tema te gustaría para la próxima entrega del News? Te leo en la comu! besoo!
Dani👩🏻🚀💗


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